miércoles, 21 de septiembre de 2016

BARCELONA - SAN SEBASTIAN NON STOP

La segunda semana de junio y animado por el equipo Acción Titán que fueron mis compañeros de la Titán Desert viajamos a Barcelona para participar en la Powerade Series Barcelona – San Sebastian.
Viajamos un equipo de cuatro personas para hacerla a relevos y yo que lo intentaría en solitario. Bajamos a Barcelona en una autocaravana, allí nos esperaban Odei Gil y sus padres que harían nuestra asistencia en carrera.
Sobre las seis de la tarde y con bastante calor se dio la salida. Una salida muy rápida que nos llevo con casi 28 Km/h hasta las faldas de Monserrat, allí comenzaba la primera subida exigente, poco a poco fue anocheciendo para llegar al primer punto de control en Calaf, comimos algo y reponer líquidos y de nuevo en ruta, una tormenta sobre las tres de la madrugada nos dejo helados y empapados. Al llegar a Balaguer tuvimos que cambiarnos de ropa y darle un manguerazo a la bici. Sobre las cuatro de la madrugada salíamos de Balaguer, las horas antes del amanecer me resultaron muy duras, mucho sueño, me dormía encima del manillar, ya cuando amaneció me fui recuperando y Odei que era mi compañero de aventura comenzó a pasarlo mal, hasta tal punto que pensó en abandonar en Sariñena que era el siguiente punto de control. Unos 20 kilómetros antes de Sariñena decidimos separarnos y yo seguí en solitario hasta Sariñena. Al salir de Sariñena y rumbo a Zuera me cogio por detrás un grupo de cuatro corredores en el que viajaban conocidos de la Titán, así pues resulto la etapa mas cómoda y llevadera hasta llegar a Zuera.
La pena es que en Zuera todos ellos tenían relevo y yo no, los demás cogieron el testigo y marcharon hacia Tafalla. Yo comí algo me hidrate y con todo el calor a eso de las tres de la tarde decidí emprender aventura, por delante me esperaban los Monegros, calor, mucho viento y para colmo el teléfono móvil roto. Nada mas salir le di muchas vueltas a que hacer, pero no había otra opción, los primeros kilómetros pensé muchas veces en dar media vuelta. Después de dos horas en solitario pare al baño con la fortuna de que un corredor que también marchaba en solitario llego por detrás. Fue como una aparición en medio del desierto, así que enseguida comenzamos a charlar e hicimos una buena relación, los dos llevábamos ritmos parecidos y nos fuimos de gran ayuda para cruzar los Monegros con el fuerte viento en contra. Llegamos a Carcastillo sobre las once de la noche, allí se unió Atilano para hacer labores de equipo y bajarme algo caliente de cenar. Después de un pequeño descanso seguimos rumbo a Tafalla en compañía de Alberto, el chico de Granada que fue mi compañero de viaje.
Llegamos a Tafalla sobre las tres de la madrugada, viendo que el control lo cerraban a las seis, pasamos y decidimos descansar para seguir a eso de las 5:30. Yo era una cosa que ya tenia planeada, descansar en casa un par de horas antes de seguir, así pues quede con Alberto a las 5:30 y nos fuimos a descansar.
Subí a mi casa como estaba escrito en mi guión, antes de tumbarme un poco y viendo como llevaba las piernas decidí ducharme, después de la ducha me estaba aplicando una crema de recuperación y al bajar la pierna al suelo tropecé con la mesa baja del salón con la mala suerte que caí con el costado sobre el nervio del sofá. Del fuerte golpe perdí el conocimiento y quede tendido en el suelo, pasado un rato me desperte aturdido no sabiendo bien que había pasado, al ir a levantarme note un fuerte dolor en el costado, llame a Atilano y nos desplazamos en coche hasta el Hospital de Navarra, allí me hicieron placas y pruebas y se vio la rotura de tres costillas.
Todo resulto un cúmulo de mala suerte, si que es cierto que se juntaron muchas cosas, la más importante fue el cansancio y la falta de reflejos.
Así pues ha sido un largo verano, dos meses parado hasta coger alta medica a comienzos de agosto y coincidiendo con las vacaciones del trabajo.
Han sido dos largos meses en los que he aprovechado para sacarme la titulación de Coaching Deportivo, estar con la familia y ordenar ideas.
En esta recuperación me han ayudado mucho David Puigdefabregas y Daniel Capitán del Centro Akantos de Noain.
La verdad que viajaba a Barcelona con mucho miedo, me enfrentaba a algo desconocido para mí, nunca antes había rodado tantas horas encima de una bici de montaña, además de tener muy poca técnica encima de ella. La experiencia ha sido muy positiva y el próximo año espero estar en la línea de salida para sacarme la espina.



Camino de Sariñena 


Avituallamiento en Zuera 


Llegada a Tafalla en compañía de Ati 


Entrando en urgencias del Hospital de Pamplona 


Gran ayuda del Centro Akantos de Noain para la recuperación 


Tratamiento con Indiva para acelerar la recuperación 


La zona golpeada