El viernes 5 de agosto y después de casi dos meses de baja y de
obligado paron deportivo me dieron el alta médica.
Ese día lo primero que hice al salir de la consulta fue coger la bici
y realizar 140 kilómetros ,
las sensaciones fueron mejor de lo esperado, eso si al día siguiente apenas me podía
mover. Los primeros entrenos de carrera a pie fueron un suplicio, me recordaba
mis comienzos, con casi seis kilos de mas me costaba mucho mover el cuerpo, me sentía
torpe y como si hubiera olvidado correr. Poco a poco y con un cuerpo dolorido
fue pasando la primera semana y mi cuerpo se empezaba a entonar. Después de
disfrutar de una primera semana de vacaciones en Tafalla viajamos como cada
verano Asturias para seguir disfrutando de los entrenamientos y de la familia.
Este año seria diferente, otros años entreno menos en el periodo vacacional,
pero este me tendría que esmerar para activar mi cuerpo. Así fue, cada mañana
mi despertador sonaba temprano con la ilusión de salir a entrenar y preparar mi
vuelta a la competición el Ironman de Vichy (Francia) el ultimo fin de semana
de agosto. También los futuros grandes retos del mes de septiembre y octubre.
Un día Lagos, otro Mirador del Fito, otro carrera a pie, se trataba de ir
afinando y volver a ser quien era.
Todo marchaba bastante bien, hasta que la tarde del martes 23 de
agosto y mientras realizábamos una sesión de fotos con mi mujer Ivana tuve la
mala suerte de caer de una pequeña altura y golpear mi costado izquierdo contra
el suelo. Al poco de caer ya vi que me había hecho daño, fuerte golpe en la
sien y sobre todo mi muñeca izquierda enseguida se inflamo y dolía mucho.
Enseguida nos dirigimos al Hospital de Oviedo donde me dieron cinco
puntos en la sien y me realizaron placas donde se vio la rotura del radio de mi
muñeca izquierda.
Esta segunda lesión me ha costado mucho encajarla, así como la de las
costillas enseguida le di la vuelta, esta me dejo muy tocado, tenia muchas
ilusiones y muchas esperanzas puestas en esta segunda mitad del año que todas
se fueron al traste en unas horas. Cada mañana me levantaba y me miraba a la
escayola diciendo no puede ser, tiene que ser un mal sueño.
Han sido tres semanas muy duras, ahora poco a poco voy retomando los
largos paseos a espera de poder correr y lo mas importante me ha vuelto la ilusión
por hacer cosas, ya estoy preparando y planificando algún reto bonito para
final de año y despedir este año maldito con buen sabor de boca.
Esta claro que los años pares no son mi fuerte.
Ganas e ilusión para un 2017 esperemos cargado de grandes proyectos
Primeros entrenos de carrera a pie por el Plano
Largas jornadas en bici en busca de recuperar la forma
Mirador del Fito, uno de los clásicos de mis estancias en Asturias
Otro de los clásicos, ascensión a los Lagos de Covadonga
Investigando nuevas carreteras por Asturias
Mi ultimo entreno antes de la caída, 25 kilometros de carrera a pie
Poco despues de la caída
Salida del hospital de Oviedo, brazo escayolado y cinco puntos en la sien
Placa de la rotura del radio de mi muñeca izquierda
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