domingo, 8 de agosto de 2010

48 HORAS ALREDEDOR DE TAFALLA

Todo comenzo el pasado viernes a las 19:07 de la tarde. Las primeras horas fueron rápidas, después vino la noche donde en todo momento estuve acompañado de Ongay y de Atilano que se turnaban en bicicleta para no dejarme solo, lo peor de la noche fueron las dos ultimas horas antes de amanecer. Después apareció Carlos Chocarro y al poco de amanecer se unieron dos chicos de Viana, luego vendría Perico Garcia y Carlos Ros, fueron unas vueltas bastante rápidas y entretenidas, al poco aperecio Burus con la familia al completo, fueron tres vueltas en las que el calor comenzaba apretar. Sobre las 16:00 horas vino el primer error, me di una ducha antes de comer, cosa que me sento muy mal, mi cuerpo se relajo demasiado. Después de una ligera comida y con el termómetro marcando 37ºC salí en busca de mas vueltas, fueron tres vueltas mortales, en las que el desgate fue brutal tanto físico como sicológico.
Al paso por las 24 horas mi GPS marcaba 165 kilómetros, en ese momento me sentí muy mal, cada vez que pensaba en que me quedaban otras 24 horas mi cabeza decía NO.
Al anochecer pare a cenar, después di otras dos vueltas caminando, como veía que estaba agotado decidí tumbarme un par de horas haber si me recuperaba, al despertar comi algo y salí de nuevo, pero a mitad de vuelta lo tuve que dejar mi cabeza se había apoderado de mis piernas y no me dejaba correr, así que viendo lo que me quedaba tome la decisión de abandonar.
Sabia que seria una prueba muy dura pero tenia la esperanza de terminar, las tres vueltas de la tarde con el calor pudieron con migo, esta vez mi cabeza dijo que no antes que mis piernas.
No os voy a engañar estoy muy afectado y dolido, se que tardare unos cuantos días en recuperar la cabeza. Soy consciente que son retos que nunca se pueden controlar y ese es su encanto, pero cuando las cosas no salen bien duele mucho.
Necesito volver a los entrenamientos pronto para prepararme mejor que nunca y conseguir un gran éxito que me haga mirar al futuro con optimismo.
Al final fueron 32 horas y 32 minutos para completar los 187,85 kilómetros, di 29 vueltas al circuito y los acompañantes dieron 63 vueltas. Hacen un total de 208 euros recaudados gracias a ASCOTA, además me queda sumar los donativos. Esta semana haré balance económico de la recaudación del proyecto tanto en kilómetros como en venta de camisetas y donativos.
Solamente me queda dar las gracias a todo el formidable equipo de apoyo que siempre esta detrás mía y a todos aquellos que con su presencia y compañía hicieron que las horas fueran mas amenas. GRACIAS A TODOS.
Foto de salida.


Primera vuelta.
Hacia la primera subida.

Primeras horas de la mañana.

Entrando por la Calle Mayor.

Parada para comer algo.

Una buena rodaja de sandia.

Junto a Burus.

Kañi enseñando sus heridas de guerra.

Coronando la Cuesta de las Torres totalmente deshidratado.

Cartel del abandono.

Esta ha sido la distancia conseguida.

9 comentarios:

Quique (de Santiago) dijo...

Venga, Riki, a por la próxima aventura, que un clavo saca a otro clavo. Nada de lloros y otra experiencia a la buchaca, que es lo importante. Piensa que lo que has hecho nos acojona a todos (menos a Karnazes, que no para para comer) y que para ti es aprendizaje. Descansa y a por más kilómetros pronto.

Saludos, PEÑA

Ánimo, CAMPEÓN

Anónimo dijo...

ANIMO Y A RECUPERAR PRONTO,UN BUEN ENTRENO PARA RECUPERAR SENSACIONES Y
LISTO,HOY SALE UN ARTICULO SOBRE TI EN EL DIARIO VASCO.
SALUDOS A TODOS
BURUS

Kñi. dijo...

Entrevista que aparece hoy en Diario Vasco.

(Va en dos partes)


SUDOR Y LÁGRIMAS
El que nunca se cansa
Un navarro que es capaz de correr de un tirón 238 kilómetros tiene previsto hacerse 365 maratones, uno por día, el próximo año
09.08.10 - 01:58 -
BORJA OLAIZOLA |


El año pasado corrió un maratón al día entre el 1 de enero y el 30 de mayo
Si Ricardo Abad fuese un piel roja seguro que los de su tribu le llamarían el hombre que nunca se cansa. Este navarro de figura alargada es capaz de atravesar corriendo la Península en medio mes (Tarifa-San Sebastián, 1.220 kilómetros en 14 días y 5 horas) o de trotar sin descanso durante 34 horas seguidas hasta completar 238 kilómetros de un tirón. Echar un vistazo a su currículo deportivo es asomarse a un territorio levantado a golpe de sudor y lágrimas. Baste decir, para no marear con cifras, que se hace al cabo de un año unos 12.000 kilómetros, mil más de los que recorre por término medio un utilitario.
Abad tiene una planta que encaja más en la arquitectura de un jugador de balonmano que en la de un ultrafondista. Uno se imagina a un tipo fibroso y esmirriado y se topa con un hombrón de casi 1,90 de altura. La cita es en un bar y al periodista, que se ha pedido un discreto mosto por solidaridad pensando que el alcohol está vedado a los deportistas de élite, le sorprende el gesto natural con el que el corredor demanda una caña. «No sigo ninguna clase de régimen y bebo cerveza y también vino en las comidas», aclara mientras se limpia con delectación la espuma de los labios. A esa confidencia le sigue otra: «Tampoco me hago un seguimiento médico especial y me apaño con los análisis de la empresa».
La autosuficiencia, como se ve, es una marca de la casa que se extiende a todas sus facetas como corredor. Él mismo se diseña sus entrenamientos, planifica sus desafíos y organiza toda la logística con la ayuda de algún amigo que le sigue en furgoneta. Parece mentira que en el atletismo de élite, tan profesionalizado, haya gente que aún sobreviva haciendo gala de un amateurismo tan radical. Porque aunque su currículo pueda hacer pensar lo contrario, Abad no vive de correr: trabaja en una fábrica de Tafalla, su localidad natal. Y lo hace además en un sistema de turnos -una semana por la mañana, otra por la tarde y otra por la noche- que otorga un valor añadido a sus hazañas deportivas. Sólo alguien con una fuerza mental extraordinaria es capaz de ponerse a correr cuatro horas todas las tardes después de trabajar de 10 de la noche a 6 de la mañana. «Si viviese en Japón o Estados Unidos podría dedicarme únicamente a correr como hacen otros ultrafondistas, pero aquí tengo que compatibilizar mi trabajo y mi afición».
Uno tiende a pensar que el término afición se queda corto para definir la relación entre Abad y el acto de correr. Cuando una persona es capaz de meterse entre pecho y espalda un maratón al día durante 150 jornadas consecutivas -lo hizo entre el 1 de enero y el 30 de mayo del año pasado- habría que recurrir a palabras más contundentes. ¿Obsesión quizás? El atleta sonríe, acostumbrado sin duda a que la gente haga chanzas sobre sus gestas. «Reconozco que cuando tengo que estar varios días sin correr por obligaciones laborales o familiares lo paso mal, estoy tenso y salto a la mínima», se sincera. Su cuerpo se ha disciplinado de tal forma que lo que para la mayoría supone un esfuerzo que bordea lo inhumano -correr sin parar más de 42 kilómetros- para él es un acto rutinario. «¿Un maratón? Mis piernas se ponen a correr solas y para cuando me doy cuenta de lo que hago ya he terminado», dice sin falsos alardes.
Abad se ha marcado para el próximo año un objetivo que se antoja fuera de los límites de un ser humano: correr una maratón los 365 días del calendario. Son más de 15.000 kilómetros y está convencido de que puede hacerlo. La experiencia de las 150 pruebas le ha proporcionado la confianza suficiente para acometer el desafío. «Lo voy a hacer acabando además los maratones por debajo de las cuatro horas», promete.

Kñi. dijo...

Australia en bici
A Abad le dio por correr hace cinco años. Antes practicaba el ciclismo. Como no podía ser menos, las rutas convencionales se le quedaron cortas enseguida y pronto se embarcó en empresas más ambiciosas. En 1995 se hizo 4.000 kilómetros en bici por la costa Oeste de EE UU en veinte días y un año después se cruzó Australia de punta a punta (5.000 kilómetros) en un mes. Envenenado hasta el tuétano, recorrió los 800 kilómetros del Camino de Santiago en 32 horas (fue récord hasta 2007) y los 550 de la Ruta de la Plata en 20 horas. Cuando estaba a punto de saltar de nuevo el charco para realizar en dos ruedas la Panamericana, la ruta que va de Alaska a la Tierra del Fuego, tuvo un accidente en coche que le obligó a estar 40 días en el dique seco. «Reflexioné y me di cuenta de que en la bici había demasiada competitividad, así que decidí probar suerte corriendo. Hice algunas carreras populares y descubrí que había más compañerismo y que el ambiente era mucho más relajado».

El año de su debut corrió cinco maratones de asfalto y dos de montaña, pero pronto se dio cuenta de que disfrutaba más con los desafíos individuales que se iba marcando que con las pruebas convencionales. Fue ahí donde surgió la silueta de este corredor solitario que tan familiar se ha hecho para sus convecinos tafalleses, que le ven trotar un día sí y al otro también entre lluvia, nieve y viento por las carreteras y caminos que rodean al municipio.

- ¿Y cuál es el secreto para soportar tantas horas corriendo?

- «Tener fortaleza mental, porque la cabeza puede más que las piernas», responde sin titubear.

albertxo dijo...

Kaixo Riki.

Tras la vuelta al Moncayo del viernes-sábado, el domingo por la mañana nos presentamos en Tafalla con intención de acompañar a Riki durante las vueltas que hiciera falta y que el cuerpo y las piernas permitieran (corriendo, en bici, andando...)

Hubo cambio de planes y en su lugar, pudimos compartir vermut, mesa, mantel y sobremesa con Riki y familia. Como siempre, un auténtico placer.
A eso de las 5,30 nos despedimos y le dejamos para que se fuera a descansar.

Animo y suscribo plenamente lo que dice nuestro amigo Quique.

Riki, mi colega Josu (un nuevo seguidor tuyo) me contaba en el viaje de regreso un montón de "obviedades" para los que conocemos a Riki: gran deportista, mejor persona, muy accesible, cercano y humilde...
Tal como te dijo en la sobremesa, el año que viene compartiremos asfalto contigo.

Un gran abrazo
Albertxo (desde Oñati)

Alonso dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
albertxo dijo...

Kaixo Riki.

Kñi se me ha adelantado. Se ha enterado antes que yo del reportaje del Diario Vasco. Ya lo he releido en mi casita y por supuesto, pasará a mi album particular.

Me imagino que los periódicos de Navarra también se harán eco.

Un saludo
Albertxo (desde Oñati)

PD. Burus, la Calcenada muy bien, mucho calor, mucho mucho.

Quique (de Santiago) dijo...

BORJA OLAIZOLA, chapeau! Pedazo de artículo. Eso es periodismo del que se echa en falta.

http://www.diariovasco.com/v/20100809/al-dia-sociedad/nunca-cansa-20100809.html

Cifrada: http://tinyurl.com/348f8c8

(En la foto parece Tarzán.)

Gracias, Kañi, por colgarlo. Saludos a la PEÑA y muchos ánimos para el CAMPEÓN

oscar.rdez dijo...

Acabo de ver este post. Lo siento pero este verano estoy algo desconectado.
Sin embargo, Riki, que sepas que siempre pienso en ti, en los grandes retos que te marcas.
Y aunque algunos de ellos no consigas terminales, no deberías desmoralizarte: como bien dice en la entrevista, un ameteur como tú sin más ayuda que la de los amigos, el conseguir lo que consigues es todo un LOGRO, SIEMPRE.
Nosotros, los pequeñines, nos rendimos ante tus hazañas y sólo nos queda animarte, algunos desde la lejanía.
Aupa Riki!