lunes, 28 de julio de 2008

DE ROMERIA A CANDAS

A las dos y diez de la madrugada se dio la salida a la carrera, la temperatura era buena y apenas había un poco de niebla, enseguida entramos en calor debido a las duras rampas de la estación de Valdegrande.
A eso de las cuatro de la mañana comenzarón mis problemas, las pilas de mi frontal se agotaron, estube cerca de una hora sin ver por donde pisaba, hasta que otro corredor me dejo uno que llevaba de repuesto. Después ya amaneció, en un terreno algo mas cómodo y con luz nos acercábamos hacia la Cobertoria, para desde allí tomar rumbo hacia el Angliru, el grupo que habíamos echo era muy bueno, dos Asturianos, dos amigos de Bilbao y yo.
En la subida hacia el Angliru los Asturianos se nos adelantaron y me quede a solas con los dos de Bilbao, la bajada del angliru resulto un infierno, debido al muchisimo barro existente, había lugares en los que te metías los dos pies hasta el tobillo, esos últimos 20 Km de recorrido antes de Trubia resultaron de un desgaste físico impresionante, ya que al barro había que sumarle el fuerte calor.
Por fin llegamos a Trubia Km 80, final de los que habían optado por el recorrido corto, allí me cambie de calzado comí algo y decidí seguir solo hacia adelante, ya que los dos compañeros de Bilbao se quedarón en Trubia. Mas animado por la 4ª posición en la que iba que por mis fuerzas, decidi continuar. A eso de las 15:00 horas después de reponer fuerzas comenze con aquella ultima maraton hasta Candas, ya al principio estube tentado de volverme debido a que tenia los cuadriceps cargados y apenas podía correr, al final decidí continuar, hasta que a eso de las 19:00 horas y después de cuatro horas apenas había recorrido 24 Km, aquello era ya mas penitencia que otra cosa, además iba tiritando, muy mala señal, ya que la temperatura rozaba los 30 ºC. Al final cuando solamente quedaban 18 Km para Candas decidí llamar por teléfono a uno de los organizadores para que viniesen a por mi, los cuadriceps a penas me permitían caminar y no merecía la pena continuar.
A sido una experiencia muy enrriquecedora, en la que he sacado varias lecturas; 1ª Llevar siempre pilas de repuesto, 2ª Levar siempre ropa de abrigo aunque haga calor, 3ª La mas importante; aunque resulte duro en el momento hay que saber decir que NO y parar a tiempo, es decir yo se que podía haber acabado pero a diferencia de que ya estoy perfectamente recuperado, si hubiera seguido no recuperas en quince días.
Conclusión: La experiencia a sido muy positiva en todos los aspectos y el trabajo sicológico a sido enorme, además hay que aprender de las victorias y de las derrotas.
¡¡ VAMOS A POR ESOS 30 MARATONES!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

30 maratones para ti no son nada, animo Riki.

Tu Amigo Torrano

Víctor Buñuel dijo...

¡Ánimo! Eso no es nada para tí.
¡Suerte y que te respeten las lesiones!